sábado, 5 de enero de 2019

Market capitalization (not a metaphor)


SOURCE TEXT: What is the difference between using social media for multicultural marketing and communications vs. general market marketing and communications?

SURPRISE!!! 

My Word capitalizes the word 'market' whenever I translate it into Spanish: market > Mercado (the Invisible Hand at work, ha!). I wonder if this happens in other languages (French, Italian, Hungarian?...)

Oh, and it also capitalizes words like "god" > Dios. 

Food for a socio-linguist thought I guess... 

                                                                        Adam Smith


miércoles, 2 de enero de 2019

Algunas… sí



El libre mercado es cualquier cosa
menos libre.

Queremos destacarnos por diferentes,
pero pregonamos la igualdad.

Queremos personas sanas,
pero les vendemos cigarrillos.

Queremos la paz (y de veras la queremos),
pero regalamos pistolas en Navidad.

Cuanto más obstinado es nuestro silencio,
tanto más aturde.

Amamos a los animales,
pero los convertimos en almuerzos.

Claro que también existen
las contradicciones hermosas, buenas.

Así, los idealistas pragmáticos
sueñan un mundo mejor y lo hacen.

Aurora Humarán


Promising contradictions


Free market is anything
But free.

We want to stand out for being different,
But we proclaim equality.

We want healthy people,
but we sell them cigarettes.

We want peace (and really want it),
but we give guns for Christmas.

The more stubborn is our silence,
all the more disturbing to others’ ears.

We love animals,
but we serve them us lunch.

Granted… there are also
Promising, beautiful contradictions:

Pragmatic idealists!
Who dream of a better world and… make it.



viernes, 2 de noviembre de 2018

Uso de colectivos / abstractos para la inclusión

Yo creo que quienes somos feministas hace años que, intuitivamente, usamos abstractos para que la mujer no quede desaparecida debajo de la "o".

Sin embargo, desde que leo que se propone esa como la manera de ser inclusivos (recurrir a abstractos/colectivos), estoy prestando especial atención al tema en cada traducción que hago. Confirmo lo obvio cada día: en la mayoría de los casos, tal reemplazo no es posible.

"For the study, saliva samples of 897 children were tested for cotinine"

Aguante la "e" que nos dice a todes.

Aurora Humarán


sábado, 13 de octubre de 2018

Traducir


Traducir es decir otra vez      
con un color diferente           
cuestionando las barreras      
reivindicando los puentes.    

Traduciendo decimos que no
a un mundo solitario, aislado.
Traduciendo decimos que sí 
al polícromo animal humano.

Es oficio, ciencia y magia,
alquimia que nos acerca.
Flecha comunicante. Savia.

Es arma de paz infalible  
y uniéndonos nos recuerda
que un mundo mejor es posible.

Aurora Matilde Humarán




viernes, 24 de agosto de 2018

Al gran Maestro Palabrista: ¡salud!



Borges con mi tía bisabuela, Estela Canto, la mujer Aleph, escritora, traductora de Marcel Proust, rebelde zurda odiada por Leonor Acevedo, (odio absolutamente esperable, claro)

De aquel poema que memorizábamos sin entender mucho (“Moza tan fermosa non vi en la frontera como la vaquera de la finojosa”), recuerdo en especial la interpretación que hizo la profe de Literatura de una de sus partecitas. El poeta dice: “En un verde prado de rosas e flores”, y la profesora arriesgaba que para el autor las rosas eran tan bellas o especiales que pertenecían a un conjunto propio, externo a las flores.

Así, está el conjunto de escritores, esos amigos entrañables que me acompañan desde que me atacó este vicio incurable allá por mis siete u ocho años. Los escritores. Y luego está Borges.

¡Feliz cumpleaños, queridísimo Maestro, grande en los ensayos y cuentos; enorme en los poemas! ¡Y colega como tradecidor de Virginia Woolf, de Wilde o de Faulkner!

Estaba esperando anoche que fueran las 24 para saludarlo. Soy ese tipo de fan de los aniversarios que, sé, le provocan gracia o, mucho peor, indiferencia, pero bueno. Usted escribe y yo lo quiero a mi manera. Iba a saludarlo, decía, pero recordé que “está” en Ginebra.  
Sé cuántas veces releí algunos libros que amo (incluso algunos que analizan su obra como el necesario libro Borges profesor de Martin Hadis o la tesis doctoral de la doctora Alicia Zorrilla hecha libro, La voz sentenciosa de Borges). Desconozco cuántas veces releí su obra, amigo, maestro, colega, poeta, palabrero máximo. ¿Ve? Me pongo casi barroca cuando lo celebro, algo que me costaría alguna broma suya.

Solo pasaba por acá para decirle gracias por tanto y happy cumple, Georgie. Nos vemos en el Aleph o en algún otro sueño.

Aurora Humarán









jueves, 23 de agosto de 2018

Los libros sobre traducción que más AMO: "Escriba subversiva: una poética de la traducción" de Suzanne Jill Levine



Título: Escriba subversiva: una poética de la traducción
Autor: Suzanne Jill Levine
Editorial: D.R. ® 1998, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA – México

ISBN: ISBN 968-16-5176-6
Traducción de: Rubén Gallo en colaboración con la autora, o sea la traductora





No es un libro que haya salido a la venta hace un par de días pero ¿importa? Sabemos el lugar que (no) ocupa la traducción en el mundo. Es probable que esta verdadera joya no haya tenido la prensa merecida, pero no se priven de leer este libro, colegas.

Suzanne Jill Levine es una traductora nacida en Nueva York. Tradujo, entre otros autores a Julio Cortázar, Bioy Casares, José Donoso, José Lezama Lima y Carlos Fuentes. Suzanne trabajó codo a codo con el cubano Cabrera Infante y con el argentino Manuel Puig en un intento por traducir (¿coincidimos en que la traducción es un mero intento?) sus obras en “coelaboración” (neologismo genial de Cabrera Infante). Mucho de esos intercambios llenan los capítulos de esta obra.

La autora arranca planteándose por qué es traductora, qué la llevó a dedicarse a esta profesión, por qué la atrajo siempre el misterio de las otras lenguas. Hace un análisis muy interesante de las diferencias entre el "escueto" inglés y el "verborrágico" español.

Levine dice que "el proceso de traducción es mucho más rico que el producto final", cosa que los traductores sabemos muy bien. Fue esa idea la que la decidió a escribir esta excelente obra en la que comparte con los lectores el "backstage" de sus traducciones, los escollos que encontró para traducir la particular obra de Cabrera Infante al inglés,  llena de trabalenguas, juegos de palabras e impregnada de una atmósfera cubana que ella se impone llevar del modo más natural al público norteamericano.

Es muy enriquecedora la obra y es muy placentero sentir una suerte de complicidad con la autora/colega. Seguramente, se van a sentir identificados en cuanto a las alegrías y a las penurias del traducir o tradecir. Levine intenta alejar al traductor de la idea tradicional de un “escriba servil y anónimo”, ella nos alienta a ser subversivos, es decir a que destruyamos la forma del original para reproducirlo de una  nueva forma, en la otra lengua.


Aurora Matilde Humarán




domingo, 12 de agosto de 2018

Nuestras palabras


La pronunciamos meme en español. La pronuncian /mi:m/ en inglés.

¿Sabemos cuál es su origen?

La palabra meme “nace” en el libro El gen egoísta (The Selfish Game) del zoólogo Richard Dawkins 
quien define al “meme” como una unidad de transmisión cultural a la que se equipara con los genes dada su capacidad de reproducirse. Según Dawkins, los memes conforman la base mental de nuestra cultura, así como los genes conforman la primera base de nuestra vida. Si bien no creó la palabra para referirse a los memes tal como los entendemos hoy en las redes sociales, toda la definición y el espíritu mismo tienen sentido para referirse a esas frases (generalmente acompañadas por imágenes) que se reproducen día a día en nuestras pantallas.

Como los genes, los memes siguen el proceso evolutivo: fecundidad, longevidad (los más efectivos "viven" más) y fidelidad de la replicación.

La palabra meme nace inspirada en el griego μίμημα (se pronuncia míːmɛːma) que significa “cosa imitada” y que, seguro les pasa como a mí: nos lleva a pensar en los imitadores y en los mimos.

A continuación, mis memes favoritos.

Aurora Humarán





martes, 7 de agosto de 2018

Tan cercana y tan lejana



Cuando empecé a estudiar portugués, la profesora nos preguntó a todos para qué estábamos ahí. Simple en mi caso. Yo estaba ahí para estar ahí. Ni más ni menos. El medio y el fin eran el mismo.

Al principio, todos falábamos felices porque poníamos "inho" e "inha" al final de todas las palabras y listo. Ja ja ja. Ilusos.

Luego llegó el momento de congelarnos. Son los riesgos de aprender una lengua tan parecida a la tuya. ¡Jamás deberíamos decir "esperá un ratiño", por ejemplo!  De todos los petrificados, yo fui la más congelada por motivos obvios (soy traductora  > jodidamente ambiciosa y orgullosa cuando de los idiomas se trata). Y luego llegaron los falsos amiguiños. ¡Miles!

AMO este idioma danzante. Así como amo al Brasil y a Portugal. Ojalá algún día pueda conocer otros países lusófonos para confirmar que esta lengua y sus gentes tienen algo especialmente hermoso.


Aurora Humarán




                                       Fico assim sem você (Adriana Calcanhotto)



sábado, 28 de julio de 2018

Etymolovegy (Bluetooth and its logo)






Mis primeros amigos



La primera imagen que viene a mí cuando pienso en mi niñez es la imagen de algún libro abierto. Cuando un libro se abre (spoiler, se viene un cliché), no solo se está ante dos hojas, sino ante trillones de mundos posibles: acá, lejísimos, ayer, dentro de unos años o en la Edad Media. ¡Los libros son pasajes! No hay nada más hermoso que recordarme tirada boca abajo y patas para arriba con las narices apuntando hacia esos mundos que ellos me regalaban.

Mis mejores amigos de infancia fueron Ray Bradbury, Agatha Christie e Isaac Asimov. Tenía otros, pero ellos eran los favoritos. Nadie antes me había regalado seres de ojos amarillos. Era lógico que los amara más.
 
Mis amigos venían conmigo de vacaciones, a pesar de las protestas de mis padres. Teníamos el Citröen de Mafalda así que era complicado llenarlo de cosas para la playa y, además, una biblioteca andante. Recuerdo que los dejaba para último momento y los ponía, como podía cuando no me veían, entre mis piernas o en algún hueco.

En unas vacaciones en Gessell pasó algo inolvidable: la casa que alquilamos tenía ¡biblioteca! Rápido calculé cuántos podía leer en esas dos semanas porque muchos eran desconocidos para mí hasta ese momento (Lovecraft, por ejemplo).

Los amigos de mi infancia me regalaban, además de viajes, palabras. Este amigo, con el que quiero terminar estas palabras, me regaló magia y algunas palabras que nunca entendí (y que, para mi propia sorpresa, nunca busqué en mis diccionarios). Me acercaba a su significado por el contexto (esto del contexto lo aprendí más tarde, claro), pero quería dejarlas así: desconocidas, ondulantes, exóticas para mis oídos argentinos. Sus palabras tenían misterio… Misterio y plata de luna, al mismo tiempo.

Aurora Humarán


Juan Ramón Jiménez y Platero

lunes, 16 de julio de 2018

¿E o no e? That is the question....



De todos los intentos por tener un idioma más justo, creo que la “e” es la mejor opción y por motivos obvios: se puede decir (lo que no ocurría con la “@” ni con la “x”).

La "e" reemplaza(ría) a la “o” del genérico masculino que nos invisibiliza a las mujeres. Todos los maestros >>> Todes les maestres. No desaparece “todos los maestros” (para hombres) ni “todas las maestras” (para mujeres). Aparece una tercera opción que abarca al colorido abanico de géneros posibles, pero sin invisibilizar a nadie.

Algunas palabras ya existen con su “e”: cliente, presidente. Las feministas hace tiempo venimos pidiendo que se explicite la “a” que nos dice: clienta, presidenta, etc. Lo mismo ocurre con la palabra miembra para el ya existente miembro y el posible miembre. ¿Por qué no?

En el proceso, encontraremos escollos, cosas que sonarán rarísimas (el neutro de odontólogo será odontologue), pero es lo de menos. Lo importante es que se esté hablando sobre este tema, que se entienda que la igualdad también puede y debe reflejarse en la lengua porque las palabras nos dicen y nos hacen.

Aurora Humarán




miércoles, 4 de julio de 2018

Blanca Aurora Basterra de Ávila Cunha


Tantas cosas en común con mi amada Ieia (Blanca Aurora Basterra de Ávila Cunha). Su pasión por la lectura. Su curiosidad casi enfermiza. Su cabeza más dura que mil rocas. Me hubiera venido bien algo de su pragmatismo, pero bueno... 

Mientras estuvo acá nomás, en la vida, conocí varios de sus amores sobre los que hablábamos (Borges, Alfonsina, la docencia como una actividad que es noble y que ennoblece, la Justicia como meta, la obsesión por la verdad como un TOC...). Otros de sus amores se me presentaron tarde en la vida (el peronismo, Victor Hugo, Émile Zola).

La Ieia fue maestra de grado, maestra de villa de emergencia, maestra de las reclusas que estaban presas en el Convento de Salta e Independencia. Fue directora, becaria de la OEA, representante ante el gobierno de un incipiente sindicalismo docente de su provincia de la tierra colorada (Misiones). 

La Ieia era peronista y mi abuelo un gorila extremo. Nada la detenía. La Ieia era actriz, algo que mi abuelo detestaba, pero a ella no la frenaba nadie y a seguir disfrutando de Pirandello y otros amigos.

Siempre fue mi amada Ieia (y sé que fue mutuo, la convertí en abuela a los 42 con mi llegada tan inoportuna y ruidosa). Siempre fue mi Hada. Siempre lloré balbuceando "Ieia" entre mocos.
La Ieia no es más, pero sembró lindo y bueno. Brindo por eso en otro 4 de julio sin ella.