martes, 20 de febrero de 2018

Nadie sabe en qué rincón se oculta la cucaracha....


Emilio Sierra (un gran referente de la traducción en la Argentina y quien fuera, entre otras cosas, presidente del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires) es autor de esta pequeña maravilla, un "diccionario empírico", según nos explica él mismo, con terminología marítima, médica, informática, de biología y de comunicaciones. Como había soñado el autor, me ha salvado el pellejo más de una vez. Emilio compiló esas benditas palabras, esos desafíos que nos sacan de la ruta cómoda mientras vamos traduciendo. 

Un detalle... palabrero... El diccionario se llama ¿Qué significa esta bendita palabra?, pero en letra blanca, en el fondo, se puede leer ¿Qué significa esta maldita palabra? Es decir que la obra se solidariza con quienes hemos elegido la profesión de cruzapuentes incluso desde la tapa. Complicidad de palabristas.

Hablando de palabras malditasbenditas, en medio de una traducción de medicina, me crucé con esta oración:


"The typical age of a person with GERD is about late 50s, early 60s, so this patient is clearly an exception," Dr Smith said.

Se puede pensar que las palabras más técnicas son las más difíciles de traducir. A veces. A veces, pasa todo lo contrario. Podemos cruzarnos con estos desafíos inesperados en medio de un documento. Yo miraba y miraba late 50s y early 60s.... y odiaba a ambos sintagmas. Me los imaginaba parados en el medio de mi camino hacia la tecla enter (i.e. > send translation), con los brazos en jarra mientras me decían: ¿Y, traductora? Che facciamo? La primera lectura enoja al profesional porque conocemos las palabras... ¡Probablemente son palabras que aprendimos en segundo año de la Cultural Inglesa! Grrr...

Entonces, una detiene el auto. Estaciona en la banquina. Y se entra en modo éxtasis de búsqueda hasta que se produce la epifanía. O no. Este proceso es, entre otras cosas, excitante. Llámennos freakies, because we certainly ARE. Generalmente, retomamos la ruta felices.


Aurora Humarán








miércoles, 14 de febrero de 2018

Perdón, Ray (Aurora Humarán)




selectenE llamando a Nave Madre.

¿Me escuchan?

Estoy en el Planeta Guerrero. Confirmado: estos seres primitivos son de poca duración, efímeros como nuestros estrapes. Estoy observando uno en desuso. Tendré que averiguar si tienen baterías de mala calidad. 

Son horriblemente dependientes de cosas que introducen por la parte superior de sus cuerpos. Tienen ciclos: cada tanto tiempo se apagan 8 horas. Creo que se recargan con la luna. 

Me atrevo a aventurar que su corto paso por este planeta explica su falta de amor por él. 

Seguiré investigando. Son raros, muy raros.


Aurora Humarán


martes, 13 de febrero de 2018

Best-seller: ¿el nuevo opio de los pueblos? ¿O no pa’tanto y quizás hasta tiene costados positivos?

«El best-seller es un objeto efímero, ha sido contaminado por las leyes que rigen la sociedad de consumo.ۚ» Marcos Aguinis



De la mano de la palabra best-seller, viene a mi mente la tapa del libro Tiburón, aquel libro gordote culpable de un veraneo con mucha menos gente en el mar. Luego pienso en Morris West, Belva Plain y otros compañeros para la playa. Literatura que se lee en ojotas.

Pero parece que hay otras miradas… Hace poco leí que Julio Cortázar opinaba que hay que darle la bienvenida a la literatura “facilita” en la niñez y en la adolescencia porque ayuda a formar el hábito de la lectura, a enriquecer nuestros mundos, a ampliar el vocabulario y, cómo no, a servir de trampolín hacia la literatura... grande.

El escritor argentino Marcos Aguinis escribió sobre este tema, y acá dejo parte de esas palabras que leí en su libro El valor de escribir. Me gusta su análisis del best-seller como ese lugar en el que se canalizan energías (en especial, en cuanto a sexo y violencia), pero no coincido con la parte final del párrafo. De tanto en tanto, yo e-li-jo tomarme un descanso de la ‘otra' literatura y leo algún best-seller, tengo entonces la sensación de estar tirada en pantuflas haciendo "ohm", mientras soy una ejecutiva del mundo de los diamantes. Sin arriesgar mi patrimonio.

Aurora Humarán

«El best-seller es un engendro de la industria multinacional; se confecciona según afinadas pautas del marketing y moviliza una promoción leviatánica. Son obras que nutren las ilusiones de sexo, violencia y poder, y satisfacen parcialmente la necesidad de información. Pero no resuelven la digestión del aluvión informativo ni el saludable desenvolvimiento del sexo, ni canalizan de una forma socialmente rescatable la agresividad.  Equivale a un nuevo opio de los pueblos: excita una felicidad que “no es de este mundo”, pero de la cual estamos alucinadamente cerca. Como el opio, nos hace trampa, fascina y taquicardiza. Frecuentamos el paraíso de los magnates, participamos en el negocio del petróleo, la venta de armas, y circulamos en la maravillosa telaraña del espionaje; convivimos con los dueños del mundo y hasta nos sentimos superiores a ellos al conocer sus tribulaciones.»
Marcos Aguinis (El valor de escribir, Editorial Sudamericana, España)













The Supreme Court's Use of Dictionaries in Statutory and Constitutional Interpretation (Kevin Werbach)

A very interesting paper by Kevin Werbach about the increased use of dictionaries in Supreme Court's opinions, statutory interpretations, dictionaries limitations and a proposal of a more sensitive approach to dictionaries. 




"Dictionaries are not ideal tools; they provide a range of definitions that bear an imperfect relationship to context and meaning."

"This Paper argues that the Supreme Court should exercise greater sensitivity in its use of dictionaries." 


"Almost fifty years ago, Judge Learned Hand declared that "it is one of the surest indexes of a mature and developed jurisprudence not to make a fortress out of the dictionary . . . ."[1] Despite this admonition, courts have long used dictionaries to aid their interpretive endeavors. Dictionaries are, after all, reference books that help readers comprehend the meanings and boundaries of words, which is precisely the function judges must often perform. The Supreme Court[2] has referred to dictionaries in more than 600 cases over a period of two centuries.[3] In recent years, however, the Court has come to rely on dictionaries to an unprecedented degree. Despite the current resurgence of interest in statutory interpretation among legal scholars,[4] and the increasingly vocal debate[5] about judicial methodologies, the use of dictionaries as interpretive tools has received little scrutiny.[6]
This Paper argues that the Supreme Court should exercise greater sensitivity in its use of dictionaries. Part I demonstrates the increased prominence of dictionaries in Supreme Court opinions during the last several years. This shift is too substantial to ignore or dismiss as a coincidence; some underlying factors must explain the trend. Part II therefore situates the Court's use of dictionaries within a broader context of changed attitudes toward statutory interpretation and the role of judges. Dictionaries are not ideal tools; they provide a range of definitions that bear an imperfect relationship to context and meaning. The choice of the dictionary as an interpretive tool requires substantive decisions by judges, and introduces the antecedent assumptions of dictionary editors into the legal process. Part III suggests that these and other considerations gravely limit the value of dictionaries to statutory and constitutional interpretation, and that the Court's current unselfconscious attitude towards the reference books greatly exacerbates these problems. The paper concludes in Part IV with suggestions for more rigorous and more appropriate use of dictionaries."

The paper can be read here

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lunes, 5 de febrero de 2018

"I'm a prisoner, not an interpreter" (Jamie Fraser)

Jamie knows that being bilingual is not enough...
Jamie for President!





Home-made screenshots from one of my fav Netflix series, "Outlander." Jamie is Scot actor Sam Heughan.

Spoiler intrascedente (?) y no lingüístico, sino piloso: Sam no es pelirrojo. Es rubio.

Netflix. Words. Oxímoron. Palabras. Idiolecto. Words. Forensic Linguistics. Palabras. Manhunt.

"Most people take language for granted, but you don't"
FC




Netflix. Words. Oxímoron. Palabras. Idiolecto. Words. Forensic Linguistics. Palabras. Manhunt. 

¿Los tenté? La trama es meh, pero que una serie de Netflix (eso que nos tiene maratónicamente enganchados a la tele) aborde estos temas que nos apasionan alcanza para darse una pasada por Manhunt.

¿Quién es el recio cazacriminales de mirada astuta? Un personaje de la vida real, FBI's James R. Fitzgerald. Nos enseña la Wiki: “an American criminal profiler, forensic linguist, and author”. 

Enjoy!

And this is from real life:




sábado, 3 de febrero de 2018

Hire professionals




Imagino que la empresa en cuestión eligió poner un título como Advertencia en negritas, con letra más grande y acompañado de un signo de exclamación porque entiende que la información que brinda a los lectores es MUY importante. 

Lástima que luego no eligió contratar a.... un traductor profesional.

Estas "traducciones" provocan, en el mejor de los casos, risas. En el peor de los casos, provocan accidentes,  juicios o la muerte de alguien. 

Aurora Humarán
#hireprofessionals




viernes, 2 de febrero de 2018

Edinburgo... somewhere between Edinburgh and Edimburgo

"I’m between English and Spanish. A veces, en alguna zona en el medio."





Así llegó el día en el que descubrí un lugar entre Edimburgo y Edinburgh... Edinburgo. Como estaba con mayúsculas (supongo que fue por eso), el auditor de Word no avisó. Mis ojos (que no estaban en ese momento ni en Escocia ni en la Argentina, sino en ese limbo en que estamos a veces los bilingües) no se habían percatado. Al cliente no le importa eso del limbo intermedio; a mi auditora interna, menos. Mis colegas sabrán acompañarme en sentimiento. 

Recordaré este error durante años.

Aurora Humarán






jueves, 25 de enero de 2018

She



Adeline Virginia Stephen (nuestra Virginia Woolf) nació en Londres el 25 de enero de 1882. 

Sus circunstancias y las del mundo en que vivió la llevaron hasta un puente del que se arrojó el 28 de marzo de 1941.

En el medio de las dos oraciones, Virginia nos dejó regalos como La señora Dalloway, Las Olas y Orlando: una biografía (que recomiendo leer en traducción a español de Jorge Luis Borges). Dejó, además, un texto pionero sobre la violencia hacia la mujer, el lesbianismo, la doble jornada de las mujeres: Un cuarto propio, ese espacio que las mujeres necesitamos y merecemos (y que todavía nos es esquivo o negado en muchos lugares del planeta).

Nos alegra que así nos la recuerde hoy Google.

Aurora Humarán






miércoles, 24 de enero de 2018

Paracaídas y vueltas (Andrés Calamaro)


Imaginaba que un tipo como Andrés Calamaro, un poeta musical, sería también un mago al expresarse sobre un papel sin que medien acordes. La linda sorpresa: es mucho más que eso.

Por lo poquito que leí (empecé su libro esta mañana), es un texto que gustará mucho a los cronopios en general, a los músicos y, en especial, a argentinos y españoles de entre 35 y 60 años.

Calamaro nació en una familia de intelectuales (en su casa ensayaba Les Luthiers) y tiene una cultura literaria impresionante. Juega constantemente con el lenguaje. Sabe de dobles sentidos. Tiene un manejo intuitivo de los recursos de la lengua. Se lo lee cómodo entre las palabras. Seduce y te elige como cómplice de sus idas y vueltas por el mundo y por la vida.

Los abuelos de la nada. Los Rodríguez. Calamaro solista. Su música en Madrid, en Medellín, en Donostiarra o en California.

Es un verdadero collage en el que Calamaro te presenta a ese cantor de flamenco al que no conocías, luego a Pichuco y luego a Roberto Arlt. Hay lugar para Goya, Kierkegaard y Led Zeppelin.

Promete porque cumple desde su mismísimo prólogo.

E intriga desde antes porque las primeras palabras que nos reciben nos dicen: "El golpe de 1976 no fue una represión ilegal, sino una guerra, una guerra que aún continúa y en la que uno de los enemigos a vencer es el cantante Andrés Calamaro". Jorge Acosta (represor de la ESMA).

Sobrevolando el índice, sé que este será un viaje  especial. Quizás incómodo en algunas partes (no sería Calamaro), pero  enriquecedor, ilimitado y mágico. 

Aurora Humarán




jueves, 28 de diciembre de 2017

Homero, Ilíada (Alessandro Baricco)


¿Cuáles son mis cinco escritores favoritos?

Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges
Alessandro Baricco


No leí toda la obra de Baricco, pero sí varios de sus libros. Mi favorito, por lejos, es Océano mar. El que menos me gusta, seguro para sorpresa de muchos, es Seda. Me gustó muchísimo Tierras de cristal (Castelli di Rabbia). Me gustó La esposa joven. Me fascinó Tres veces al amanecer. Novecento... es una lectura de la que nadie debería privarse. Mr. Gwyn es una delicia.

Pero iba a hablar (informalmente, claro) sobre Homero, Ilíada.

Título:  Homero, Ilíada
Autor:  Alessandro Baricco
Editorial: Anagrama, Barcelona, 2004
ISBN: 84-339-7069-0

Traducción de: Xavier González Rovira


Alessandro Baricco decidió ‘traer’ la Ilíada al siglo 21 para que su versión fuera leída en público (quizás intuyendo que son muchos los mortales, sin ir más lejos, quien escribe, que no leyeron la obra de Homero, fuera de algunos análisis de ciertas partes en colegios o universidades).

Es decir que Baricco nos invita a recuperar la Ilíada. Suena tentador.

En el prólogo, explica qué modificaciones le hizo a la obra:

1) Hizo ciertos cortes para que la lectura tuviera una duración compatible con la «paciencia del público moderno» (el famoso homo zapping). Cortó las apariciones de los dioses que, en su opinión, son las más ajenas a la sensibilidad moderna.
2) Trabajó sobre el estilo de la obra para quitarle asperezas arcaicas que ocultarían el corazón de la historia. Dice Baricco: «Creo que acoger un texto que viene desde tan lejos significa, sobre todo, cantarlo con la música que es nuestra.» Claro que estas palabras de Baricco nos llevan, otra vez, al dilema de Schleirmacher.
3) La obra está relatada en primera persona (él eligió ciertos personajes para que se hagan cargo del relato).
4) Hizo algunas adiciones a las que marcó con letra cursiva.


El prólogo de la obra es hermoso (Paradoja sobre paradoja – Una humanidad combatiente) Es que estamos frente a un texto griego traducido al italiano (por María Gracia Ciani), adaptado en otro texto también italiano (por Alessandro Baricco) que llega a los lectores de otras lenguas ¡en un tercer idioma! (en mi caso, la traducción al español de Xavier González Rovira). Concluye Baricco: «Borges se habría frotado las manos.»

La historia es la historia de las luchas entre aqueos y troyanos donde se destacan la presencia de Aquiles, Ulises, Héctor y Demóstenes.

Ahora bien, cuando termina la historia madre (la Ilíada) y creemos que ya está, nos recibe Baricco con unas reflexiones brillantes sobre la guerra, sobre la condición humana. Dice que la Ilíada es un monumento a la guerra y que la guerra es la única forma posible que ha encontrado el hombre, hasta ahora, de convivir, de cambiar su propio destino. (El hombre sigue en guerra hoy, en el siglo 21). El libro termina con una invitación, nada ingenua, a pensar (y hacer) otro mundo posible.

«Demostrar que somos capaces de iluminar la penumbra de la existencia sin recurrir al fuego de la guerra. Dar un sentido, fuerte, a las cosas, sin tener que llevarlas hasta la luz, cegadora, de la muerte. Poder cambiar el destino de uno mismo sin tener que apoderarse del de otro.»
Alessandro Baricco, Homero, Ilíada, página 186


Palabreros de ley: merecen este libro. No se lo pierdan.

Aurora Humarán



domingo, 24 de diciembre de 2017

A veces las palabras se ponen del lado del traductor



Estoy leyendo una antología de poemas de José Saramago en su edición bilingüe.

Si bien sabemos que las palabras suelen darnos duras batallas, también ocurre que algunas (pocas) veces, el azar, o vaya a saber una qué, nos presenta situaciones como esta. ¡Las palabras están de nuestro lado!

Fíjate en la palabra 'vaivén' que está en la última línea del poema. Tal vez coincidas conmigo en que la oposición de 'vaivén' y 'ven ven' es poderosísima, desde la imagen hasta su música. Para colmo de bienes, los caprichos de la lengua ayudan al traductor (Ángel Campos Pámpano)  a mantener en español la música que pensó Saramago en portugués. Imagino que este alivio lo disfrutan todos los traductores hacia lenguas romances. 

Aurora Humarán





Destino
Hago en el suelo un trazo, junto al agua:
No tarda la marea en alisarlo.
Así es el poema. Es común suerte
Que arenas y poemas tanto valgan
Al vaivén de la marea, al ven ven de la muerte.

José Saramago


Destino
Risco no chão um traço, à beira água:
Não tarda que a maré o deixe raso.
Tal e qual o poema. É comum sorte
Que areias e poemas tanto valham
Ao vaivém da maré, vem-vem da morte.

José Saramago 


Yo hubiera elegido 'masturbarme'



«Y a veces me juego y mi infantilidad, que aún no había perdido del todo su inocencia y su armonía, se atascaban, es decir, comenzaba a sentir (era algo que me iba ocurriendo con más frecuencia) que no conseguía olvidarme por completo de mí mismo mientras pintaba y que aparecían ciertas cuestiones que me apartaban del juego al que estaba jugando, y entonces me apetecía hacerme una paja».

(Estambul, Orhan Pamuk)



Epa.

El libro de Pamuk es una autobiografía. Una autobiografía parcial porque llega hasta el momento en que Pamuk decide que será escritor. Es, además, una bellísima descripción de la ciudad de Estambul. Bellísima en las partes hermosas del lugar, pero mucho más en sus remiendos, en sus oscuridades.

Así que disfrutando estaba yo del libro cuando me cruzo con esta expresión ('hacerse la paja') y clavo los frenos ¡¡¡iiiiiiii!!! ¿Qué pasa que se me viene abajo el registro de esta manera?

Todos sabemos que la palabra 'culo' en España se usa con menos tabúes que en la Argentina. Las publicidades sobre pañales descartables siempre hablan del 'culito' del bebé, algo impensable en mi país porque se consideraría un vulgarismo. Es por esto que doy por descontado que la expresión de marras (*) ha sido elegida por un no argentino y, además, es probable que sea una perfecta elección para la mayoría del mundo hispanohablante, ese frondoso árbol de 450 millones de personas.

¿Si hay otras opciones? ¿O qué hubiera elegido yo? Yo hubiera elegido 'masturbarme'. (**)



Aurora Humarán

(*) cuántos años esperando para usar esta expresión. Gracias, Dios.
(**) sobre la importancia del uso de las comillas. 😁